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Guía de supervivencia para un embarazo de verano

Dr. Helen Troncoso | 6/11/2015, 2:12 p.m.
Guía de supervivencia para un embarazo de verano
Siete consejos para mantenerte fresca y saludable esta temporada veraniega |

Estar embarazada es una época hermosa en la vida de una mujer. Sin embargo, lidiar con el calor y la humedad de los meses de verano puede ser un reto. Un aumento en la inflamación y el suplemento de sangre durante el embarazo puede que te hagan sentir incómoda. Aquí hay 7 tips para mantenerte fresca, en forma y cómoda.

Elije el momento oportuno.

El sol está más bajo y menos caliente temprano en el día y también cuando comienza a ponerse en la noche, así que trata de programar todas tus diligencias y ejercicios durante esas horas. Si tienes que ejercitarte en la mitad del día, trata de mantenerte bajo techo en donde es más probable que haya aire acondicionado.

El agua es tu mejor amigo.

Trata de tomar de seis a ocho vasos de agua por día, lo cual te ayudará con la hinchazón y el estreñimiento que puedas tener. Trata de agregar frutas frescas a tu agua para que tengas un poco de variedad, o toma agua de coco en vez de sodas azucaradas o bebidas deportivas. Lleva una botella de spray pequeña para rociarte poco a poco y toma baños cortos durante el día para ayudar a refrescarte en días particularmente cálidos.

Vístete apropiadamente.

Lleva ropa de colores claros, hechas de materiales sintéticos o poliéster ligeros que se secarán más rápido y ayudarán a absorber cualquier exceso de humedad.

Usa bloqueador solar.

Durante el embarazo puede que desarrolles lo que se llama “máscara del embarazo” o melasma, la cual se manifiesta con parchos de descoloración en la cara que son exacerbados por la exposición a los rayos ultravioleta. Aplica bloqueador solar con una protección de por lo menos 30 SPF y vuelve a aplicar cada dos horas.

Lleva un monitor del ritmo cardíaco.

Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, debes hablar con tu médico acerca de cualquier riesgo basado en tu historial médico, y cualquier precaución que debas tomar. Generalmente, si estás moderadamente en forma y activa antes de quedar embarazada, podrás continuar haciendo ejercicios similares o de menor intensidad. Monitorear tu ritmo cardíaco te ayudará a mantenerte en una zona más segura para ti y tu bebé.

Ejercicios para la base de la pelvis.

Los ejercicios Kegels los puedes hacer en cualquier momento del día y en cualquier posición, estos fortalecerán la base de la pelvis, que está compuesta de un grupo de músculos que controlan el flujo de la orina y las contracciones vaginales y anales, todas áreas que pueden volverse débiles según aumentas de peso por el embarazo. Para ejercitarlos, comienza con apretar y elevar los músculos que usas para detener la orina y los gases. Respira normalmente y aprieta mientras cuentas hasta diez, lentamente aumentando el conteo hasta veinte y luego suelta. Trata de hacer esto de 10 a 20 veces al día. Tener una base de la pelvis fuerte te ayudará a evitar escapes vergonzosos, ayudará a tonificar tus músculos internos para un parto más fácil y también mejora la satisfacción sexual para ti y tu pareja durante el embarazo y después de dar a luz.

Pesas ligeras y ejercicios de tonificación.

Durante el embarazo querrás asegurarte que continúas ejercitando las principales partes de tu cuerpo, como los brazos y piernas. Sigue usando pesas ligeras, como las de 3 libras para hacer ejercicios de bíceps y de laterales. Los ejercicios de levantamiento con las piernas y las sentadillas usando una pared como soporte, son excelentes para tonificar tus piernas. Si haces yoga, asegúrate de que modificas cualquier posición que te mantenga sobre tu espalda por largos períodos, ya que puede hacer que te marees; también evita el doblarte o girar de manera extrema.